Un rincón donde los sueños se hacen realidad a través de las palabras. Sueña conmigo...

miércoles, 3 de junio de 2009

Pueblo herido

Solo, donde empezó todo
y donde terminó,
preso de unos recuerdos malditos
que ensombrecen las calles de este pueblo,
los pasillos de esta casa,
donde viví más alegrias que llantos
hasta que el dolor se encerró en ella bajo llave.

6 cerraduras guardan el recuerdo de un adiós,
8 calles reales y crucificadas,
entre plazas bajas y altas
conducen a su última morada,
una de ellas pintada de verde.

Sólo, aquí sentí, aquí sufrí,
aquí lloré un adiós inesperado.
Y ahora, solo
en ese mismo sitio, recuerdo,
o lo intento,
porque en mi mente solo está ese pueblo,
con esas 6 cerraduras
y esas 8 calles,
calvario de mi recuerdo,
que acaban con una ironía soñada:
la muerte pintada de verde
y teñida de morado.

Presentación Sueños y Realidades


A finales de abril, un sueño se hacía realidad, y fiel a ello, se presentaba con el título de este blog, mi primer libro. Gracias a la ayuda de Cristobal Sánchez y con el apoyo de familiares y amigos el proyecto vio la luz en mi tierra, en esa Melilla a la que tanto echo de menos. Así que ya saben, todo aquel que quiera un ejemplar, solo tiene que pedirlo, ya que es gratuito y no se encuentra en tiendas (más exclusivo imposible).

viernes, 17 de abril de 2009

Diario de un penitente en la Semana de la Santa Crisis: Conclusiones

Y al fin terminó. Tras una semana de reflexión sobre la semana de penitencia que he vivido, he podido sacar mis propias conclusiones de todo esto. Pero claro, es que resulta que todo sigue igual, la crisis sigue ahí, apalancada en este mundo, pero no lo entiendo. Cristo necesitó 3 dias para resucitar, y España, un país de muchos millones de habitantes, y su economía lleva más de un año clínicamente muerta y sin signos de resurrección. A ver si va a ser por lo del Estado aconfesional...Hmmm...
Yo por si acaso, hice mi penitencia, que no se si sirvió de mucho, pero hecha está, con mis mejores deseos, pero claro, esto es España y aquí todo sigue igual, no ha terminado la Semana Santa, cuando ya se le está dando más bombo al perro de Obama, que a la nueva ministra de Economía, que por cierto menuda cartera le ha tocado. Me da que es la única cartera del mundo que nadie querría robar, solo trae problemas.
En fin, que tras una semana de penitencia, lo que más claro me ha quedado, es que los chiringuitos se deben quedar en la playa, y que el turismo como en Málaga en ningún sitio. De la crisis, como no venga Noe con su arca, me da que todavía no salimos.
Y ahora, vuelta a la normalidad, las procesiones a las colas del INEM, las velas a las casas para ahorrar luz, y lo que es peor, regresamos a nuestra verdadera penitencia, buscar trabajo o mantenerlo...

jueves, 9 de abril de 2009

Diario de un penitente en la Semana de la Santa Crisis V

Jueves Santo. Llegó el día más esperado. El sol hace su aparición con las primeras trompetas del ejercito de La Legión en el puerto de Málaga. Hoy la penitencia será madrugadora...
La crisis sigue ahí, pero un día como hoy, la crisis es lo que menos importa.
En nuestra penitencia de hoy, nos recuerdan como puede ser nuestra última cena, esa que hacemos a diario, sin saber si al día siguiente, un despido o una quiebra nos dejará sin comer. Los viñeros se echan a la calle con su toque característico, dejando a un lado el mal momento, y pidiendo ayuda a "SU" viñero. Zamarilla, la más bandolera de las vírgenes, vestirá de rojo todas las rosas de Málaga, siguiendo incansable al Cristo de los milagros, esos que tanto necesitamos en los tiempos en los que estamos. Al "chiquito", ese rey sin trono de El Perchel, le pedimos misecordia para todos nosotros, que se apiade de un mundo, que ha tirado todo lo había ganado por la borda.
Y con la Esperanza de toda Málaga concluirá el día grande, con el novio de la muerte como banda sonora, un himno que levanta a una ciudad, una ciudad que se vuelca y que pide ayuda, una ciudad que pase lo que pase, cada jueves santo, recupera la esperanza, con el holor a romero y la bendición de un nazareno que sale al paso de todos nuestros problemas, y con el rostro más hermoso de la imaginería malagueña, nos bendice, y nos tranquiliza, porque la esperanza que buscamos está a la vuelta de la esquina...

Diario de un penitente en la Semana de la Santa Crisis IV

Ya pasó el Miércolés Santo. La Paloma volvió a marcharse volando tras su desfile glorioso por las calles de Málaga. El "Rico", que en estos días es más pobre que nunca, volvió a liberarnos a todos, absolvió nuestros pecados, pero no nuestros problemas, y depués de tan magnánime gesto, la crisis seguía ahí. Ya habíamos recorrido la mitad del camino de nuestra penitencia, y aún no veía resultados, tan solo ese "milagro" que nos brindó el Cautivo, quién sino, con la marcha de Chaves en su querido Lunes Santo.
Pero no pierdo la esperanza, mi penitencia continúa, con la vista puesta en el día grande, ese Jueves Santo, que empieza cuando la noche del Miércolés toca a su fín, cuando resuenan unas cornetas y el silencio se apodera de una Málaga compungida, que observa expectante la última expiración de un Cristo, que suspira por todos una última vez.
La Guardía Civil custodia esa última expiración, justo cuando expira el Miércoles Santo, justo cuando todos, o al menos yo, empezábamos a ahogarnos, justo al límite, la penitencia vuelve a tener éxito, y se me ofrece un alivio, otra calada de aire que llena de esperanza mis pulmones, a la espera del día grande.
Un Miércoles Santo que nos enseñó que la crisis puede solucionarse fusionándose, aunque es triste ver como las cofradías se fusionan mejor que nuestros bancos, que ya está bien de hacernos sangre entre nosotros, porque es hora de darnos la mano, y avanzar.