Para lo que hemos quedado. Siempre he acudido a tí con asiduidad cuando necesitaba un apoyo, un algo a lo que agarrarme cuando ya has pasado el borde del precipicio. Pero ahora, que hace tiempo que me mantengo en pie por mi mismo te abandono y solo acudo a ti de cuando en cuando. Te debes sentir utilizado, debes pensar cosas horribles de este que hoy vuelve a abrirte su corazón. Pero algo ha cambiado. El mundo es cada vez menos civilizado, la Historia ha dejado de ser algo de lo que aprender, y se va convirtiendo poco a poco en algo en lo que fijarse, en un reclamo en busca de ideas cada vez más macabras, que además se mejoran con el pensamiento actual. El estado deplorable de una sociedad cada vez más inhumana, me averguenza, y de nuevo me hace sentirme ajeno en una vida a la que a veces dudo pertenecer, pero he aprendido a vivir a contracorriente, a aceptar que este es el tiempo que nos ha tocado vivir, y que para alegría mía, hay excepciones que ven el mundo como yo, hay una pequeña parte, aunque muy pequeña, que ve las cosas como yo las veo. Quizá no sea tan raro, quizá sea el momento de abandonar la 'masa social' y formar parte de ese grupo que actúa en base a sus ideales, a su moral, a su condición humana y civilizada. Pues por esas verdades se rige mi pensamiento, y cada vez cansa más poner buena cara en un mundo donde el progresismo se ha confundido con el libertinaje, y donde los verbos 'to be y to have' son los únicos que se tienen en cuenta...
¿Es el enemigo?...He aquí la Resistencia
lunes 7 de diciembre de 2009
miércoles 25 de noviembre de 2009
Reencuentro
Últimamente tengo más RE_ en mi vida que la dichosa publicidad de Acciona...Ya ves, he empezado hasta con algo de humor, un cambio brutal comparadcon lo que te conté el otro dia. En esta vida no hay quien me entienda, ni siquiera yo lo hago. Alucino con mi capacidad de levantar mi moral, y con el amor propio que hace de mis problemas, espoleen mi ánimo, para hacerme un poco mejor cada dia, o al menos eso creo yo..
Tras pasar una de esas noches, en la que te planteas todo y no paras de idear proyectos y demás tareas, he vuelto a la realidad, con más fuerza, con más ganas, con más moral e incluso hasta algo más responable.
Es una locura tremenda esto de la vida. Es cierto que de palos se aprende, pero ¿algún dia aprenderemos a aprender sin palos? Parece cosa del destino, o algo intrínseco del ser humano, algo superior que nos hace caernos, para ser más fuertes. Algo como apretar mucho, pero sin llegar a ahogarte, simplemente para que te reactives y te des cuenta que todo sigue ahí esperandote, pero que hay que saber aprovecharlo; y he vuelto dispuesto a hacerlo, cuésteme lo que me cueste.
Tras pasar una de esas noches, en la que te planteas todo y no paras de idear proyectos y demás tareas, he vuelto a la realidad, con más fuerza, con más ganas, con más moral e incluso hasta algo más responable.
Es una locura tremenda esto de la vida. Es cierto que de palos se aprende, pero ¿algún dia aprenderemos a aprender sin palos? Parece cosa del destino, o algo intrínseco del ser humano, algo superior que nos hace caernos, para ser más fuertes. Algo como apretar mucho, pero sin llegar a ahogarte, simplemente para que te reactives y te des cuenta que todo sigue ahí esperandote, pero que hay que saber aprovecharlo; y he vuelto dispuesto a hacerlo, cuésteme lo que me cueste.
lunes 23 de noviembre de 2009
Recaida
Volvemos a la mierda...Cuanto más subes, más alta será la caida, pero lo peor es la verguenza que sientes mientras caes, mientras te preguntas porqué, mientras comprendes que la has cagado y que ya no hay marcha atrás. Qué jodido es esto...cuando todo parecía ir bien, quizá demasiado bien, empezamos de cero, o de menos 10, porque este golpe ha sido duro. El mentón derecho del alma todavía siente el dolor, del puñetazo de acero que la vida le ha dado sin previo aviso. Ni siquiera andaba en combate, fue a traición, cuando menos lo esperaba, como una venganza que se ha servido tan fría, como helada.
Otra vez a pelear en el barro, otra vez a caminar por el triste recuerdo, de lo que pudo haber sido y no fue, otra vez a escuchar el "te lo dije" de otros labios, otra vez a sufrir.
Ni siquiera la soledad, escurridiza como ella sola, quiere seguir a mi lado. Como buena puta, se ha aliado con el destino, para darme esquinazo una vez más, para no dejar que la encuentre. Lo del mejor postor es cierto, la soledad te ayuda, te mima, pero cuando la necesitas de verdad, te abandona a tu suerte, dejandote solo en medio de todos, dejandote solo en medio de nada. Y de nuevo vuelvo a caer, y de nuevo vuelvo a escribirte que me siento solo, que la vida que esperaba se ha ido, y que la distancia entre el mar, la felicidad y esa mierda en la que he caido, se me hace más larga que nunca.
Otra vez a pelear en el barro, otra vez a caminar por el triste recuerdo, de lo que pudo haber sido y no fue, otra vez a escuchar el "te lo dije" de otros labios, otra vez a sufrir.
Ni siquiera la soledad, escurridiza como ella sola, quiere seguir a mi lado. Como buena puta, se ha aliado con el destino, para darme esquinazo una vez más, para no dejar que la encuentre. Lo del mejor postor es cierto, la soledad te ayuda, te mima, pero cuando la necesitas de verdad, te abandona a tu suerte, dejandote solo en medio de todos, dejandote solo en medio de nada. Y de nuevo vuelvo a caer, y de nuevo vuelvo a escribirte que me siento solo, que la vida que esperaba se ha ido, y que la distancia entre el mar, la felicidad y esa mierda en la que he caido, se me hace más larga que nunca.
viernes 13 de noviembre de 2009
No lo hagas
El mundo acecha,
el miedo crece en tu interior,
te paraliza, te domina,
te condena a estar solo.
Y la soledad, te aterra más aún.
Los miedos pueden contigo,
no puedes siquiera escucharte
en el silencio más desolador,
y temes no volver nunca.
Temes haberte ido sin aprovechar tu momento,
temes dejarlo todo atrás,
temes, en definitiva, seguir temiendo,
solo.
Pero la vida está para vivirla,
no para verla pasar
paralizado por la temeridad.
Porque vivir con miedo
es vivir sin libertad.
el miedo crece en tu interior,
te paraliza, te domina,
te condena a estar solo.
Y la soledad, te aterra más aún.
Los miedos pueden contigo,
no puedes siquiera escucharte
en el silencio más desolador,
y temes no volver nunca.
Temes haberte ido sin aprovechar tu momento,
temes dejarlo todo atrás,
temes, en definitiva, seguir temiendo,
solo.
Pero la vida está para vivirla,
no para verla pasar
paralizado por la temeridad.
Porque vivir con miedo
es vivir sin libertad.
miércoles 11 de noviembre de 2009
Renacer
He vuelto a tus páginas más renovado que nunca. Tras unas semanas apartado de ti, sin leerte, sin recordarte, entrando sin siquiera avisarte de que había pasado por aquí. Me alejé de ti, de esa relación que permitía que lo supieras todo de mí, que me ayudaba a entenderme mejor, que me ayudaba a salir de cada agujero en el que caía.
Y a la mínima que todo va bien, te deje atrás, te abandoné y te dejé de lado. No te hice partícipe de mi bien, olvidando que cuando estoy mal eres mi única salvación y mejor amigo. Ahora, con un año más, vuelvo arrepentido y me arrodillo ante tí, solicitando un perdón inmerecido, porque los amigos no merecen este trato. Disculpa mi soberbia, mi ego y mi descaro, por pensar que podría vivir sin escribir en tu tejado, ese donde la soledad y yo quedabamos cada tarde, cada noche, para iluminar un mundo de sombras, para volar por una imaginación inigualable, para hacerme reir, cuando aún no se me habían secado las lágrimas.
Hoy vuelvo a ti, renovado, con aires nuevos, para nunca más dejarte a un lado, para que tu y yo volvamos a ser uno, y nos olvidemos de ese contexto temporal, que solo nos hace perder cada día un poco más de nuestra idílica identidad.
Y a la mínima que todo va bien, te deje atrás, te abandoné y te dejé de lado. No te hice partícipe de mi bien, olvidando que cuando estoy mal eres mi única salvación y mejor amigo. Ahora, con un año más, vuelvo arrepentido y me arrodillo ante tí, solicitando un perdón inmerecido, porque los amigos no merecen este trato. Disculpa mi soberbia, mi ego y mi descaro, por pensar que podría vivir sin escribir en tu tejado, ese donde la soledad y yo quedabamos cada tarde, cada noche, para iluminar un mundo de sombras, para volar por una imaginación inigualable, para hacerme reir, cuando aún no se me habían secado las lágrimas.
Hoy vuelvo a ti, renovado, con aires nuevos, para nunca más dejarte a un lado, para que tu y yo volvamos a ser uno, y nos olvidemos de ese contexto temporal, que solo nos hace perder cada día un poco más de nuestra idílica identidad.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

