Un rincón donde los sueños se hacen realidad a través de las palabras. Sueña conmigo...

jueves, 22 de enero de 2009

¿Vienes conmigo?

Un año más, o uno menos, según se mire. Un año más he conseguido escapar de las garras de mi enemigo "mortal", pero ya queda un año menos para que me alcance. La vida pasa, los segundos corren. Cada minuto es un regalo, un cúmulo de sentimientos que nos hacen sentir vivo. La ferocidad de nuestro enemigo en su no tan eterna persecución, nos hace caminar deprisa, y es un error. Hay que pararse, seguir nuestro propio ritmo y disfrutar de lo que nos rodea, de lo que envejece con nosotros. Afrontar nuestro mayor miedo y coger el toro por los cuernos, porque es ahí cuando empiezas a ganar la batalla a la muerte. Porque el enemigo no es ella, sino nosotros mismos, que hemos mitificado su figura, cuando no es más que un simple paso en nuestro largo camino. El miedo nos hace débiles, y esa es su ventaja, porque la muerte no es más que el miedo a perder la vida, a no haberla aprovechado lo suficiente. Yo tengo 21 años, y he decidido aprovechar lo que me queda, ¿y ustedes, vienen conmigo, o prefieren ser esclavos de su propio miedo?

lunes, 17 de noviembre de 2008

La vida es sueño

"¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción;
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son."

(Pedro Calderón de la Barca)



Si soñar es la ilusión
de que la vida sea ficción,
de vivir en un mundo de sueños,
donde mande el corazón,
y el tener no sea de dueño,
ni siquiera de ladrón
porque en este bonito sueño
no hace falta posesión,
pues la vida es un simple sueño
que sueña con la ficción.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Y llegó el cambio


Señores han llegado los tiempos del cambio, o eso anuncian los medios de comunicación a bombo y platillo, porque yo no he notado nada...hasta las bolsas han vuelto a bajar. Quizá se referían al cambio de dueño de La Casa Blanca, en una de esas ironias tan graciosas y de las que aprendes mucho, que te pone la vida por delante. Un negro en la casa blanca, podría ser la película más taquillera del cine con ese título, pero ha preferido ser la elección con más participación en la historia de norteamérica. Quizas Mc Cain hubiera preferido la película, una de esas en las que el héroe de guerra americano salva al país de un negro "terrorista". Empiezo a entender un poco el cambio, porque a Mc Cain le ha tenido que cambiar el humor seguro, cuando conoció que su película no tendría la suficiente inversión. Demasiado vista diría yo...
¿Cómo les sentará a algunos que un hombre de color domine América, o mejor dicho, que sea el hombre más poderoso del mundo? Atrás quedaron años de racismo y marginación a una raza, solo queda la demostración de democracia y de ilusión por el cambio del pueblo norteamericano. ¿Triunfará el cambio? De momento el prestreno ha sido un éxito, pero ahora viene lo peor, mantener la película en taquilla...Que grande es el cine, ¿verdad?

martes, 4 de noviembre de 2008

Renovarse o morir


Ha llegado el momento. El destino del mundo en un suspiro, en un voto, en una papeleta, cuyo nombre elegirá al nuevo amo de este nuestro planeta, al nuevo capitán América, al superhéroe que nos guiará a todos a la salvación. Goebbels estaría orgulloso de esto... Según los analistas, Obama es la redención y Mc Cain la continuidad, eso sí, ambos a la derecha del ring, porque en América, la esquina izquierda se quedó sin "brujas" hace algo de tiempo. El mundo necesita un cambio, sí, pero nadie dijo si parar mejor o para peor, a veces hay que perderlo todo para apreciar lo que se ha tenido. Mientras, el capitalismo muere a marchas forzadas, a causa de la glotoneria que el propio sistema se autogestionaba. La economia mundial pende de un hilo, y el país más influyente del mundo, decidirá en el día de hoy quién se sentará en el trono mundial, para guiar al resto de fieles dependientes a un nuevo capitalismo, que dentro de 50 años vuelva generar el caos en medio mundo. Porque la política es así, parches constantes a graves problemas, hasta que el balón les explota en las manos, y una vez cada 50 años no tienen más remedio que ejercer su profesión. Qué dificil es ser político, cada 50 años claro.