Un rincón donde los sueños se hacen realidad a través de las palabras. Sueña conmigo...

lunes, 8 de noviembre de 2010

Toca vivir...


El mundo camina entre máquinas de café y el humo de un tabaco que oculta el descorazonador murmullo que ofrece la televisión. Las calles siguen su curso, las personas avanzan inertes en su rutina e impersonales en su conducta. Con un sorbo de café y un bocado de un pitufo, el día comienza a florecer tras el cristal de las cafeterías, ese espejo mañanero que refleja el estado de aquellos que van a comerse el mundo, y oculta el de aquellos que han sido devorados por él.
Los hogares aguardan despojos, las calles recogen gente desesperada. El mundo tiene cabida para todos, pero la vida no espera a nadie. El tiempo, valioso como el oro más preciado, avanza insurgente por los pensamientos de aquellos que ven la vida desde el otro lado del cristal de la cafetería. La cama aguarda nuestro destino, la vida se vive en la calle. Ahí respira el mundo, ahí respiro yo.

Día 5

El mundo ofrece un nuevo punto de vista.
La inspiración apareció en la calle
tomando un simple café en la esquina
viendo la vida pasar
por delante de un cristal
que no oculta las verdades
de la gente al caminar.

La mañana sabe a café y huele a tabaco,
mientras la tinta del periódico mancha tus manos,
regando las tristes noticias
que visten un mundo destartalado.

La inspiración callejera es un nuevo perfume para mí.
Nunca lo había probado,
pero su fragancia ha embriagado mi desayuno
y ha rellenado la tinta
que está regando el quinto día de este fruto.

Día 4

No todo iba a ser tan fácil.
Hoy amanecí perdido.
El sol ofrecía la oscuridad más profunda
Y mi alma se negaba a despertar.
Hoy no tenía motivos para escribir.
La tinta llevaba demasiado veneno.
Y prometí no volver a sentirme así.

La fotografía de un pasado mejor
Hizo llover lágrimas de sangre.
Sensaciones encontradas,
Y un horizonte nublado
Por la inevitable desgracia
De un desolador entorno.

lunes, 25 de octubre de 2010

Día 3

Hoy marché a los carnavales
en busca de las musas perdidas.
Llegué a una ciudad aquejada en una esquina,
Me acosté entre sus murallas,
Me enamoré en sus playas,
Donde dos mares golpean
las rocas de sus cimientos.
Las cenizas de mi ser
Recogieron sus recuerdos.
Las arenas de mi alma
También las dividen dos puertos.

El recuerdo es una musa mentirosa
Que te da para escribir
Mientras retoza en un alma rota.
El complemento directo de mi muerte
Es el nexo de mi coordinada,
El verbo que mueve mis frases,
El verso que canta mi alma.
No hay peor contradicción
Que la que no quiere ser contradicha.
¿Quién entiende al corazón
Que es feliz en la desdicha?

Pues, yo no soy carnavalero,
Allí no se juzga mi suerte
Yo soy más un jornalero
 Al que un día el amor le hizo fuerte.
El anhelo de su flecha,
Las huellas de los te quiero.
Eso contaban mis letras,
Eso me hacía sincero.

Ahora sigo en el olvido,
Perdido en el mentidero,
En busca de una salida
Que me indique el buen sendero.

En medio de ese camino,
Tres musas guardan mi destino.
Una me da luz al final del laberinto,
Otra me enfoca al otro lado del mar,
Y la tercera me enseña donde no debo pisar.

Pero sin sombras no encuentro el camino.
Me cuesta distinguir a mis musas,
Y me muevo por instinto.
Lo triste es que soy feliz
Perdido en el laberinto.

Parece que he vuelto a escribir,
Mi ego está cavilando.
Las letras no salen solas
Casi siempre piden algo…

Día 2

Pasaron las horas,
Las musas siguen durmiendo
Mientras yo rehuyo del sueño
Sólo pienso en escribir,
Sólo quiero terminar.
La inspiración se fue de carnavales
Y me abandonó a una suerte
Que ya está desgastada.

Las horas se hicieron día.
Con cada verso que escribo
Se clava un poco más en mi alma
El aguijón de una pluma
Cuya tinta comparte con mi sangre.
De repente, comprendo.
El papel y yo somos uno.
Sé lo que escribas.
Escribe lo que sientas.
¿pero qué siento?
¿quién le pone nombre a esto?

Amor, recuerdo, familia,
Sueños o realidades.
Todos tuvieron su papel,
Pero debe haber algo más.
Mi alma no puede ser tan parca en palabras.
Dejó de serlo hace años.
En medio del bloqueo,
Una puerta se entreabre.

Odio, ira y rencor se esconden allí.
Juré no volver por ese camino.
Pero era tan tentador…
Cerré la puerta y tiré la llave
Al fondo del corazón.
Allí se quedó clavada
Como espina abandonada
Que te recuerda el dolor.

Sorprendido, veo la noche llegar
La rima ha aparecido,
Mejor irse a descansar.
Una batalla he vencido
Al volver la vista atrás,
Recorriendo ese sendero
Que alguien dijo
Que nunca volviera a pisar.