Un rincón donde los sueños se hacen realidad a través de las palabras. Sueña conmigo...

domingo, 8 de marzo de 2009

Mi página en blanco

Te vas, y el desconocimiento me mata por dentro. Nunca he ansiado tanto saber. Nunca me he sentido así. Nunca he caido sin tener la certeza de que me iba a levantar. Y de nuevo, desde el baul de las causas perdidas, el miedo a lo desconocido me asusta. Temo volver a empezar, lo temo todo, soy como un niño recien nacido que comienza a enfrentarse al mundo.
No se que hacer.
Anhelo saber. Necesito saber. La incertidumbre nubla mi juicio, apaga mi vida, y vuelvo a convertirme en nocturno. Mi mente se ha desconectado, mi cuerpo camina bajo mínimos, y mi único refugio eres tu, mi querido folio en blanco, que rellenas mi vida a la vez que yo relleno tu espacio, con mis penas y mis agravios.
Tú, mi querido folio en blanco, cuya paciencia dura, lo que da de sí tu blancura, que se ennegrece no solo con la tinta de mi pluma, sino con la sangre de un corazón roto en pedazos, simplemente porque el folio donde escribía se terminó.
La tristeza vuelve a gobernarme, consciente de que el final de esta bonita relación surgida entre mi pluma y tu blancura, está escrito, aún estando sin escribir.
Nos despedimos, y vuelvo a estar solo, tan cerca del final, como del principio. Agradezco tu paciencia, lloro en tu despedida, y te entrego mi alma, que invade tu espacio con lágrimas de sangre, y tú, enamorada de mi pluma empedernida, me tranquilizas, justo al borde de nuestro final, y me dices con ternura, que pase página.

jueves, 5 de marzo de 2009

Soñar despierto

Soñar despierto. ¿Cómo hacerlo? me pregunto, sin caer en esa cruda y antagónica realidad que a veces y solo a veces te sorprende y te hace un regalo en forma de sueño cumplido, aunque la mayoría de ellas sea simplemente una realidad convertida en sueño, por el simple hecho, de tener un sueño hecho realidad.
Qué bueno, eso de soñar despierto, y qué iluso. Dichoso el que pueda evadirse, y vivir inmerso en un paraiso terrenal disfrazado, ocultando ese patético producto interior bruto que inunda la tierra, y con el que tenemos que lidiar todos aquellos que soñamos, cuando el mundo duerme y si me apuras, da un poquito de menos asco...porque dormir es soñar, o al menos el intento.
Todo se asemeja al trabajo de una redacción, un sueño entre palabras, que te permite disfrutar del mundo a distancia, hasta que te llega la hora de salida, y descubres que ese mundo de sueños que escribiste, no es más que la farsa de la cruda y caricaturesca realidad.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Poesía sin poeta


Si mi corazón fuera verso
que bonitas poesias
facilmente escribiría
sobre el amor que profeso

Pero no me siento poeta
ni siquiera escritor
tan solo un loco de amor
con una pluma discreta

De la soledad enamorada
que espera la inspiración
con la tinta bien cargada

Con sangre del corazón,
con un alma desgarrada
que busca hacerse canción.

domingo, 8 de febrero de 2009

Tacita de plata, versos de oro


Mil comparsas navegan por 'Cai'
viento en popa a toda vela,
con su presentación por bandera,
arriando sus versos en las tablas del Falla,
donde el pueblo da su última palabra.

Teatro-cuna de poetas y comparsistas,
para muchos, algo más que artistas
que de un pueblo, hicieron arte y cultura,
gaditanos de cuna a sepultura.

Bandera de una tacita de plata
que se baña en versos de oro,
nadando entre pasodobles y cuplés
ante los que el mismo Falla se quita el sombrero,
para llegar a la orilla entre olés,
con lágrimas que hablan de fín,
con estos versos, termina mi popurrí.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Tornado emocional

Entre lagunas emocionales escribo, con bellas comparsas de fondo que apaciguan la inquietud interna, que el caos de un mal día genera en mi interior. Esa cuna de la poesía, a la que Dios llamó Andalucía, a la que no dio pluma, ni libro, sino un teatroo como el Falla, para plasmar allí los versos de un pueblo que respira arte "por los cuatro costaos". Y es que, escucha uno esas letras con la profundidad de tres fallas submarinas, "y se te cambia el sentío", como diría mi abuelo.
Como decía, un día triste y feo, en el que la alegría y la ilusión van y vienen, acompasando la comunicación interna y externa de mi mundo, llegando incluso a creer que el tiempo que azota mi ventana, es un espejo de mi alma, que quiere descargar y no puede, porque la crisis nos afecta a todos, y esta es mi manera de apretarme el cinturón.