Un rincón donde los sueños se hacen realidad a través de las palabras. Sueña conmigo...

martes, 4 de noviembre de 2008

Renovarse o morir


Ha llegado el momento. El destino del mundo en un suspiro, en un voto, en una papeleta, cuyo nombre elegirá al nuevo amo de este nuestro planeta, al nuevo capitán América, al superhéroe que nos guiará a todos a la salvación. Goebbels estaría orgulloso de esto... Según los analistas, Obama es la redención y Mc Cain la continuidad, eso sí, ambos a la derecha del ring, porque en América, la esquina izquierda se quedó sin "brujas" hace algo de tiempo. El mundo necesita un cambio, sí, pero nadie dijo si parar mejor o para peor, a veces hay que perderlo todo para apreciar lo que se ha tenido. Mientras, el capitalismo muere a marchas forzadas, a causa de la glotoneria que el propio sistema se autogestionaba. La economia mundial pende de un hilo, y el país más influyente del mundo, decidirá en el día de hoy quién se sentará en el trono mundial, para guiar al resto de fieles dependientes a un nuevo capitalismo, que dentro de 50 años vuelva generar el caos en medio mundo. Porque la política es así, parches constantes a graves problemas, hasta que el balón les explota en las manos, y una vez cada 50 años no tienen más remedio que ejercer su profesión. Qué dificil es ser político, cada 50 años claro.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Saber lo que se tiene...


Saber. Una palabra, un verbo al que se le ha dado la virtud del conocimiento. Dicen que uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde, parece una máxima, un aviso, disfruta de lo que tienes o lo acabarás perdiendo, pero y que hay de aquellas personas que aún siendo conscientes de la importancia de su posesión, se quedan sin ella, o simplemente acaban separados por un simple charco, que te deja ver pero no tocar. La vida tiene estas cosas dicen algunos, aunque no se den cuenta de que sin esas cosas no hay vida posible. Sin duda, una de las paradojas que nos propone esta nuestra vida, o nuestra sociedad que nos impone estas trabas, que siempre son analizadas desde fuera del charco, donde todo se ve bien seco, y donde no se dan cuenta de lo que tienen hasta que pierden su normalidad y el charco salpica su hipócrita moralidad, que solo funciona en casos de extrema urgencia. Como cambiaria este mundo, si nos dieramos cuenta de lo que tenemos, antes de perderlo, o al menos cuando otros lo pierden, aprovechando el mal de unos, para aliviantar el futuro de otros, pero claro, el charco salpica y nadie se quiere manchar las manos de barro.

viernes, 24 de octubre de 2008

El arte de escribir


Se me hace raro volver a la prosa que me vio nacer, después de andar por los caminos del verso, ese camino que otros muchos recorrieron, sin duda, mucho mejor que yo. Pero lo cierto es que los sentimientos no tienen forma, no es una verso, ni una estrofa, ni la oración que acaba formando un párrafo, son las musas que los crean, las ninfas que inspiran y reflejan a través de un ser, uno cualquiera de nosotros, que desvelan con maestria lo que las musas les susurran al oido. Sentir es vivir emociones, disfrutar de la vida con intensidad, escuchar el regocijo o la tristeza de ese corazón que siempre nos habla pero que no siempre somos capaces de escuchar. En definitiva, solo somos simples emisarios del arte, simples brazos ejecutores, de esa magia que plasma en el papel toda una historia, todo un susurro, todo un sentimiento...

miércoles, 1 de octubre de 2008

Lágrimas


Lagrimas que hablan solas,
Lágrimas con la fuerza de mil versos,
Lágrimas que narran mil historias.
Lágrimas que lo cuentan todo
Y a la vez,
Guardan silencio.
Lágrimas del recuerdo,
Lágrimas que sufrieron y callaron
Porque alzar la voz era pecado,
Lágrimas que hoy hablan,
Lo que ayer callaron.
Lágrimas, guardianas de secretos
Que nunca revelarán.
Lágrimas que recuerdan un sendero
Que nunca se ha de volver a pisar.

Esclavos del silencio


Esclavo del presente,
Ese futuro anhelado
Que acabó traicionando a su pasado,
Que involucionó al ser humano,
Convirtiéndolo en un simple astado,
Fácil de torear,
Fácil de silenciar,
Por una tradición
Y unos consentidos,
Que con la violencia por capote
Y la muerte por montera,
Acallaron sus voces
Y enterraron sus versos
Pero ni el descabello pudo silenciar
Los gritos y las lágrimas
Que hablaban desde el recuerdo.